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DIOS ES EL CREADOR

Imagínate el principio de los tiempos. No existía absolutamente nada. NADA DE NADA. Ni existía la Tierra, ni el sol, ni estrella alguna, ni ninguna materia ni energía; ni siquiera existía el espacio ni el tiempo, las cuales son magnitudes físicas que pueden variar, tal como demuestra la teoría de la relatividad. En resumen, NADA DE NADA. Y de pronto, la gran explosión inicial. Lo que se llama el Big-Bang. Un estallido gigantesco, brutal, que dio origen, al cabo de mil millones de años, a las estrellas, a las galaxias, a los planetas, al universo entero. Pues bien, esta es la teoría comúnmente aceptada hoy en día. Y Dios, el Creador, fue el responsable de esa creación. ¿Que como lo sé? Pues muy fácil. Porque la ciencia explica, en la primera ley de la termodinámica, que NADA SE CREA NI SE DESTRUYE, TODO SE TRANSFORMA. Nada se crea de la nada. y donde hay algo no puede dejar de existir ese algo para haber la nada. Si nada es posible crearlo de la nada, es evidente que lo creado tuvo que surgir de algún modo. Dios es la respuesta. Por supuesto, Dios no es susceptible de ser englobado en esta premisa científica. El Creador está muy por encima de su creación. Este mundo nuestro se caracteriza por sus limitaciones. Estamos sujetos al esquema espacio-temporal y nos resulta inconcebible una realidad en que no se aplique esta estructura. Dios, como Supremo Hacedor, no está limitado por estas leyes que Él mismo legisló. Como la Escritura dice, MIL AÑOS PARA ÉL ES UN AYER QUE PASÓ...

En resumen, tiene por fuerza que haber un Creador que no esté sujeto a esas leyes físicas que Él mismo creó. Dios es eterno, y existió siempre. Y este universo en el que vivimos, es Su creación. Esta es la razón por la que puedo afirmar sin ninguna duda que DIOS EXISTE.


LA CIENCIA Y DIOS

El Universo o tiene un principio en el tiempo o existe desde siempre. Que exista desde siempre, quiere decir que cuando llega cualquier instante actual, el tiempo transcurrido ha sido infinito (viene desde el infinito sin principio); es decir hubiese terminado de suceder el transcurso de un tiempo infinito, pero un transcurso infinito de tiempo, no puede terminar de suceder, por lo que es contradictorio, por lo que el tiempo ha de tener un principio. Si el Universo tiene un principio, o existe porque se ha hecho solo, o debe su existencia a alguna causa externa a él. Ni científicamente, ni filosóficamente, en este Universo se conoce nada que se haya aparecido sin causa. Por lo que el Universo ha de tener una causa, tiene un creador, al que se le llama Dios. A los que aseguran que Dios es un invento de la mente humana decirles que, bien al contrario, Dios es un hallazgo del razonamiento de la mente humana. Es la respuesta hallada con el intelecto al razonamiento siguiente: nada se crea ni se destruye, por lo tanto: ¿De donde sale este Universo? Dios no es parte de este Universo, es el creador de este Universo. Análogamente a como un pintor no es parte del cuadro, es el pintor del cuadro. El Universo es una obra y una obra dice que hay un obrador, el Universo es entre otras cosas, el medio con que Dios nos da la idea de si mismo.

RESUMIENDO:

¿De donde sale el Universo?

Disyuntiva 1:

a) O existe desde siempre o

b) Tiene un principio en el tiempo.

a) Existe desde siempre? Considerando cualquier instante de tiempo, hasta ese instante de tiempo, hubiese transcurrido un tiempo infinito, terminando de suceder al llegar el instante considerado. Pero un tiempo infinito no puede terminar de suceder, es una contradicción. Por lo tanto:

b) El Universo tiene un principio. Si el Universo tiene un principio:

Disyuntiva 2:

c) Surge de la nada por si solo o

d) Alguien externo a el lo ha creado.

c) Surge de la nada. Sería el primer caso similar, no se conoce en el Universo, nada que surja por si solo, todo tiene una causa en algo externo a él.

d) Por lo tanto, solo queda que el Universo, tiene un principio y ha sido creado. Dios existe.
Todo lo anterior no es ni intuición, ni fe, es
razonamiento, lógica, filosofía.







LA NATURALEZA Y LA EVOLUCION DEL COSMOS

Mediante el acto de la creación, que posible hace el ser de la criatura misma, el Creador puede estar presente en la creatura en un modo íntimo y constitutivo, no removiendo sino dando fundamento a su autonomía. (cfr. De Veritate, q. 8, a. 16, ad 16um; Summa theologiae, I, q. 105, a. 5).

Se encuentra así la expresión "creación del Universo" cuando se habla del Big-Bang, donde las fuerzas de interacción no estaban aún diferenciadas y la radiación no estaba aún transformada en materia, en las partículas elementales de los núcleos de los átomos, de las estrellas y las galaxias.

Las teorías del Big-Bang parten de las soluciones encontradas por Friedmann (1922) y por Lemaître (1927) a las ecuaciones del campo gravitacional de Einstein que describen el comportamiento global del Universo mediante un cuadro físico-matemático regulado por los principios de la relatividad general, en un espacio-tiempo geométrico regulado por la métrica de Robertson-Walker.

Todos estos modelos, llamados más tarde modelos FLRW, admiten necesariamente la singularidad de no poder ser descritos por las ecuaciones de campo, porque en aquel primer momento aún no están definidas. (COSMOLOGIA, IV.1).

La naturaleza no podría existir sin la acción divina pues Dios hace posible la existencia y la manifestación de la maravillosa capacidad que Él mismo ha puesto en la naturaleza.

La naturaleza nos exige la libre acción divina. Sólo EL SER QUE ES puede dar razón adecuada del ser limitado y contingente.

No existe pues, contraposición sino complementariedad entre la actividad natural y la acción divina.

Por lo tanto la creatividad natural se integra con la creatividad divina









DEMOSTRACIÓN RACIONAL DE LA EXISTENCIA DE DIOS



La demostración de la existencia de Dios, no hace falta que esté en la ciencia, está al alcance de cualquier ser humano y la mayoría de ellos no son científicos. Dios es una necesidad de la razón, de ahí su existencia generalizada en todas las sociedades del mundo. Existen individuos concretos que son ateos, pero no existe en todo el planeta Tierra ni un sólo pueblo, raza, lengua, tribu o nación que no reconozca la existencia de la Divinidad, matizada por su entorno cultural. Ni una sola de las más de cinco mil etnias que existen en el mundo es atea.

Sin embargo, precisamente para los ateos, nos esforzaremos en desentrañar este Misterio por medio de la racionalidad.



1) Nada es sin una causa que lo determine, de lo que se sigue que todo lo que existe tiene una causa. No podemos, sin embargo, proceder así hasta el infinito, ya que de lo contrario nada tendría una causa y nada existiría de una determinada manera (cfr. Aristóteles).

2) La eternidad de la materia (cfr. Averroes, Giordano Bruno) no puede probarse. Esto se muestra del modo siguiente: si la propiedad esencial de la materia es su reproducción y multiplicidad, ¿qué características habría de tener una supuesta materia primordial y originaria? Debería ser increada e inmutable, en tanto que no tendría causa que la determinara, pero no se ha encontrado una propiedad tal en el mundo, que está en continuo devenir.

3) Pero aún alguien podría decir: ¿por qué no concebimos la materia y todo lo existente como un inmenso ciclo cerrado sobre sí mismo, sin comienzo ni fin, que en tanto que cambia siempre no cambia nunca? (cfr. Heráclito).

Nuestra respuesta sería: porque esto que se predica de un todo indiferenciado debería poder afirmarse de la menor partícula de materia. Pero una cosa tal sería contradictoria, ya que nos obligaría a decir que dicha partícula es determinada e indeterminada al mismo tiempo.

4) Todavía alguien podría intentar valerse de la física cuántica para mantener que las partículas son, efectivamente, determinadas e indeterminadas al mismo tiempo (cfr. Heisenberg). No obstante, esto, que puede alegarse de una partícula de modo gnoseológico, es decir, desde el conocimiento limitado del hombre, no puede sostenerse del todo ontológico, al que corresponde la sabiduría infinita del Creador. Pues si el todo fuera determinado e indeterminado al mismo tiempo, y no reconociéramos más que materialidad en ese todo, el conjunto de la materia tanto podría existir como no existir, con lo cual se destruye la hipótesis de los adversarios, que queda reducida al absurdo según su propia cadena de razonamientos. Ya que, de ser así, la materia no podría ser eterna, increada y necesaria como pretenden, sino que habría de ser forzosamente temporal, creada y contingente.

5) En consecuencia, deducimos que la causa primera de la existencia del mundo no es material, ni puede lógicamente serlo, sino que es forzosamente espiritual, esto es, Dios.

Algunos argumentarán que es una pérdida de tiempo intentar demostrar de una manera racional la existencia de Dios o Ser Supremo.

La razón es que en todas las materias cientificas su esencia es el estudio de la materia contenida en un universo que resulta que no es infinito porque tiene limites, si nos atenemos a la teoría del Big Bang.

Es decir, por definición Dios no está sujeto a las definiciones de las leyes contenidas en este universo en el que nos encontramos, por tanto no se puede demostrar Su existencia o no existencia. Incluso de una manera imaginaria y partiendo de la hipótesis o de la premisa de que existe y no está sujeto a esas leyes físicas.

Resumiendo, las estructuras lógicas, matemáticas, físicas y en general cualquier ciencia no puede demostrar Su existencia porque está limitada a este universo físico en el que nos movemos.

Por tanto resulta inútil. Es una cuestión de Fe y no de deduciones. Es más bien parte de la Filosofía, Teología, y porque no, de la Religión; de una experencia de fe humana (porque la fe es específicamente humana) tanto global como individual.

A pesar de todo, existen indicios sólidos para afirmar racionalmente la existencia cierta de un Creador.



UNIVERSOS LINEALES

Una vez llegados a este punto, muchos ya habrán abandonado toda esperanza de llegar a alguna conclusión. Los creyentes desistirán de seguir investigando a Aquél que no puede ser investigado por la ciencia, y los ateos insistirán en que la ciencia obtendrá finalmente una respuesta a esta incógnita. Centrémonos en este segundo apartado:

Considerar que algo no tiene causa, es creer en algo, para lo que no existe, absolutamente ningún caso conocido, por lo que va contra todo conocimiento existente, contra toda la cultura del ser humano. Y tampoco existe ningún indicio de que pueda ser, ni ninguna necesidad. La causa del universo en Dios, la han tenido todas las culturas humanas de todos los tiempos, es a lo que racionalmente todas han llegado.

Resumiendo:

1) A todo fenómeno físico, al que científicamente se le busque la causa, pueden ocurrir dos cosas. 1) Que científicamente no se le encuentren la causa. Esto ocurre actualmente con muchos fenómenos físicos. 2) Que científicamente se encuentre una causa. Esta causa será otro fenómeno físico. Al cual como tal habrá que buscarle una causa. Y estaríamos en el punto 1).

Por tanto la Ciencia jamas podrá explicar las causas de las cosas con hechos físicos o científicos. Es vana la idea, de esperar que la Ciencia lo explique todo.

Con esto es evidente, que la única explicación satisfactoria, integra y radical de los hechos, esta en causas que no son fenómenos físicos, ni hechos científicos.

Y la única causa ultima, que se puede esperar, es Dios. Porque Dios no es un hecho físico, tiene otras cualidades y entre ellas figura la de poder ser la Causa Primera, radical y racional, de lo que la ciencia, como se ha expuesto jamás podrá explicar radicalmente, sino sólo los eslabones de la cadena de causas intermedias.

De modo que la Ciencia es el estudio de las causas intermedias, con que Dios ha ido creando los fenómenos físicos.

El hallazgo de Dios, como causa final de todo, es el logro intelectual más grande, de quienes lo han hecho.



UNIVERSOS CIRCULARES

Si pretendemos sustituir un universo lineal como el expuesto anteriormente, para librarnos del principio, que el lineal, ha de tener, por uno cíclico, volvemos a estar en las mismas, porque todo el razonamiento anterior, es aplicable para los ciclos. Esto es, ¿Cuántos ciclos han precedido al actual?

Considerando que el tiempo se diese en ciclos:

El numero de ciclos de tiempo transcurridos desde que existe el tiempo, hipotéticamente en un pasado infinito, hasta el ciclo actual, sería infinito. Por otro lado, ese conjunto de ciclos de tiempo termina en el ciclo actual. Por lo que tenemos un infinito terminado. Pero lo infinito no puede terminar de suceder, por definición de infinito, por lo que es contradictorio. Como lo real, es el ciclo actual de tiempo, la hipótesis de su origen en el infinito es falsa y la conclusión es que el tiempo ha de tener un numero de ciclos finitos necesariamente.

Si demostrado que el universo tiene un principio, afirmamos no creer en su creación por Dios, es que creemos en la generación espontánea del universo, que va contra lo lógica y contra la experiencia científica.

Si argumentamos que para el universo existe un único estado, al que después de estados sucesivos, se vuelve a él y esto solo se da una vez, esto es, es el recorrido de una sola circunferencia por decir una analogía, eso no son ciclos, eso es un único ciclo, con claro punto inicial, de modo que es semejante en todo a un flujo lineal del tiempo, para el que ya se ha razonado que tiene que existir un principio. Esa pretendida presentación de un tiempo cíclico, pero sólo recorrido una vez, no lo es, es lineal a todos los efectos.



LA CREACIÓN DE DIOS

Una vez llegados a este punto, surge la inevitable pregunta. Si todo tiene una causa, ¿entonces cuál es la causa que generó a Dios?

Si en este universo, tenemos la temporalidad, la materia, la energía… cuando lógicamente, razonamos la existencia de un principio para el tiempo y por tanto para la materia, la energía… deducimos la existencia de la atemporalidad previa y en ella la Causa necesaria de este universo, esto es Dios.

Todo lo de este Universo, tiene una causa, no existe la generación espontánea. Pero eso es valido para este Universo, con su espacio, tiempo y partículas. Para lo que no es de este Universo puede no ser valido. Dios no pertenece a este Universo, es su Creador. Por lo que Dios no necesita un creador, esta fuera del tiempo, Él creo el tiempo como una dimensión para este Universo.



EL TIEMPO, EL ESPACIO, LA MATERIA Y LA ENERGÍA.

Todas las cosas de este universo en el que estamos tienen una causa. Esto es lo que se observa. No habiéndose visto nunca algo, sea materia o energía, surgiendo por generación espontánea. A partir de esta base y razonando filosóficamente se llega a la imposibilidad de una cadena de causas infinitas. Por lo que se deduce la necesaria existencia de una Causa Primera.

Por otro lado, podemos especular sobre la posible existencia de otros universos, donde no haya ese principio de causalidad, observado en éste.

El hecho de que las cosas de este universo tengan una causa, está asociado a la existencia del tiempo, en él. Es la existencia de las cosas, a lo largo del transcurso del tiempo, la que al considerar las habidas en un instante de tiempo, las vemos procedentes por continuidad o transformación, de otras existentes en instantes anteriores de ese transcurrir del tiempo.

El tiempo, es una dimensión habida en este universo, que en esos otros universos que podemos especular, los podemos imaginar sin su existencia.

Por tanto si la Causa Primera de este universo, la situamos fuera de este universo, en uno atemporal, queda racionalmente explicada Su existencia. Si Su existencia esta fuera del tiempo, Ella no necesita causa y sí puede ser la Causa del tiempo de este universo, como de todas sus demás dimensiones, materia, masa, espacio….

Luego la existencia de esa especulación de Algo fuera de este universo, se explica a si misma ante nuestra razón y da razón a este universo. Ante esta explicación que nos ofrece, no habida sin Ella, hace a la razón admitir su existencia real. Máxime cuando a este Dios de explicación satisfactoria, ha sido la propia razón la que ha llegado. En contraposición a hechos dados en nuestro entorno, a los que nuestra razón ha de dar razón que le satisfaga de ellos, con ímprobo trabajo.

Subrayando, el núcleo básico del razonamiento, es la existencia de las cosas que se den en la dimensión tiempo, la que requiere una petición de principio. LA EXISTENCIA EN LA ATEMPORALIDAD, no requiere petición de principio. Como criterio, es la existencia o no del tiempo, la que requiere o no causas.

Que la existencia de un "universo" fuera de éste, se dé en la atemporalidad, sí implica que sus entes no necesiten causa. El que en él existan uno, dos… o 30 millones de entes y que de ellos uno, dos, o los 30 millones, hayan sido dioses, afirma que existe un Dios creador de este universo. Como mínimo hay uno.

Observando el universo, en un día e instante cualquiera, vemos, que todo tiene una causa, esto es: procede de algo que existía anteriormente. La causalidad de las cosas, esta ligada a su existencia en el tiempo. Sólo la existencia de un eslabón causal y no existente en el tiempo, es el que no pide una causa anterior. Ése que hasta ahora he llamado abstractamente eslabón, se plasma como Ente, en ser Dios, como Ser de naturaleza espiritual, inteligente, volitiva, hacedor, principio de todas las cosas.

Y no es que Dios, no existiese y se haya dado la existencia a si mismo, eso es un absurdo. Dios es, existe, sin causa. Si no admitimos esto y pedimos la causa de Dios, después tendremos que pedir la causa de Su causa y así, infinitamente. Si no admitimos la forma de que Dios no tiene causa y es el Primer Eslabón de la cadena, es porque admitimos una cadena infinita de causas, la cual no podemos demostrar. Esta forma de causas infinitas es indemostrable, ni podemos alcanzar todas las causas, ni tenemos un criterio que le dé validez. Es más, es demostrable su imposibilidad. La forma con un Primer Eslabón, sin causa, si es factible y válida formalmente. Esta forma, admitiendo su existencia en un Ser, es explicativa del universo y de si misma (no que se cree a si misma, sino que su existencia es lógica para la razón, no es irracional).

Lo anterior es lógica, hecha con la razón. El único punto especulativo, es el de la posible existencia de algo fuera del tiempo, esto es fuera del universo conocido, lo cual no es rechazado por la razón y con ello, adquirimos la explicación de la existencia del universo, coherente con la lógica y que sin ella, no encontramos. Por lo que constituye una prueba de su existencia.

Una propiedad de la materia, es la de ocupar un espacio y la existencia del espacio, exige la del tiempo. Por tanto es inconcebible físicamente la existencia de materia fuera del tiempo. Como se ha dicho anteriormente, la naturaleza de Dios es atemporal, no es material, sino espiritual.

Dios tiene poder sobre los fenómenos físicos, en primer lugar porque los ha creado, no sólo lo ha creado, sino que la perseverancia en su existencia necesita de Su continua providencia, esto es: hay una recreación del universo, en cada nuevo instante de tiempo que llega. La existencia, el universo la recibe de Dios. El universo es pasivo, está en la existencia por una Providencia externa a él. En el universo no radica la razón de su propia existencia, ni en uno sólo de los instantes de tiempo, en los que se da. Al tiempo, se le ve venir, sin venir de un almacenaje previo, es dado según es creado.

Cabe la posibilidad de argumentar que la energía y materia existentes en nuestro universo estarían explicadas con la existencia de éstas en la atemporalidad. Pero es que la materia y la energía existen en el tiempo, no son atemporales. Lo que es atemporal, siempre existe como atemporal, porque esta cualidad forma parte de su esencia.

También, pasar de ser atemporal a ser temporal, es una perdida de cualidades, que no sería dada por si misma, sino en todo caso por un Ser Superior, que crease, manejase y quitase el tiempo. Pero éste no es el caso, la materia y la energía existen en el tiempo, porque fueron hechas desde su creación en el tiempo. Tiempo, a su vez creado.

No hay paso de lo atemporal a ser temporal, ni viceversa.

De lo que se ve temporal, siempre habrá que dar razón de su existencia. Incluido el propio tiempo. Mientras que Dios, el Creador necesario de lo que se observa que ha de tener un principio, Él está fuera del tiempo, permanece en Su atemporalidad, ya que Él es el creador del tiempo.

Podría argumentarse que si Dios no pertenece a esta realidad física, no tiene poder sobre los fenómenos físicos del universo. Sin embargo, la realidad nos confirma lo contrario. En lo que vemos, el pintor, no es ni lienzo, ni pintura, ni pincel. El que fabrica artefactos, el no es un artefacto. El poeta no es poesía. Ni el músico, música… Existe una distinta naturaleza entre esos seres humanos y sus obras.



ATEÍSMO E IRRACIONALIDAD

Si no se cree en la existencia de Dios, estamos en una postura irracional, donde creemos en la existencia de algo, en este caso el universo, saliendo de la nada o con existencia pasada infinita, dos cosas que a la razón, en lógica le son imposibles.

Llegados a este punto, siempre surgen las preguntas habituales: ¿Si Dios está ahí, a nuestro lado, por que permite tanto dolor, hambre, guerras, miseria, etc?

Las razones de Dios, para el dolor y sufrimiento que existen en el mundo, son un misterio que a su debido tiempo será desvelado. La explicación más admitida es que el mal principal a tener en cuenta es el moral y éste se da por el mal uso del libre albedrío, que Dios ha dado al ser humano. Pero Sus razones tendrá. Lo que está claro, es que vivir la vida con el dolor y sufrimiento, sin esperanza y pensar que en cualquier momento, todo termina en una tumba, nuestra vida o la de cualquiera de nuestros seres queridos, eso ya es vivir en un marco de desesperación, cuando hay razones lógicas para pensar que se puede salir de esa línea en nuestra vida.



EL CONOCIMIENTO DE DIOS

Muchas veces se argumenta que no tenemos conocimiento de la presencia de Dios. ¿A Dios qué esperamos, conocerle directamente por medio de los sentidos? Eso no puede ser, porque Dios no esta hecho de materia, no tiene electrones que emitan fotones, para que los capten nuestros ojos, ni ninguna de las perturbaciones físicas, que captan nuestros sentidos. Es que si Dios estuviese hecho de materia como las cosas de este universo ¿Cómo iba a ser el Creador de este universo, de su materia, con la que lo construyó? Dios ha de ser de una naturaleza distinta a las cosas de este universo. Por eso se dice que Dios es espíritu, diciendo con ello, que la naturaleza de Dios, no está constituida de la materia, que Él creó, para formar este universo.

La vía que Dios ha puesto para que el ser humano, contacte con Él, es la de la inteligencia de la que nos ha dotado. Ella es la que usamos, para construir los razonamientos, que nos llevan a la deducción de Su existencia. A Dios se llega por la vía del intelecto.

El indicio más evidente de Su existencia se basa en que si hay un universo, este ha de tener un principio y entonces ha de tener un Creador. La falta de principio, la creencia en una existencia pasada eterna o la generación espontánea del universo, son contrarias a la razón.



LO SIMPLE Y LO COMPLEJO

Un argumento muy socorrido cuando se habla de estos temas es el evolutivo. Se construye con una analogía de la evolución de las especies un argumento similar: lo más complejo procede siempre de lo más simple.

Sin embargo, este argumento no es válido universalmente. El universo no va de lo simple a lo complejo. No es simple el universo en sus orígenes cuando la Física, capaz de explicar fenómenos actuales, es incapaz de hacerlo. Ni el futuro, la Física lo ve complejo, la muerte térmica que vaticina, la ve en la homogeneidad, falta de diferencias y por ello falta de estructuras, se vaticina un futuro absolutamente simple. Solo ve un paso local y temporal, de partes simples a complejas, finito.

No se llama fe a lo que se deduce por la razón. Y sí va contra la razón, la infinitud de causas y la generación espontanea. No es cierto que de lo simple por si mismo salga lo complejo. Necesita del concurso de algo más complejo aún, que lo complejo constituido, es más: dotado de intencionalidad, voluntad y finalidad. No son las simples piezas de un vehículo, las que lo constituyen, hace falta el más complejo que el vehículo construído, el ser humano constructor del vehículo.

De las simples palabras, oraciones, no sale ningún libro como más complejo, hace falta el complejo escritor. No se juntan las pinceladas, en un cuadro más complejo que ellas, está el complejo pintor.

Las cosas no van de lo más simple a lo más complejo, sin un diseñador aún más complejo, que lo diseñe. La simplicidad de unos materiales, metales, circuitos, aislantes, hacen un ordenador más complejo que ellos, pero su complejidad no proviene por ellos, proviene del científico, mucho más complejo que el ordenador que se construye. Así la mente del ser humano no proviene, propiamente del cerebro que tiene, sino que su cerebro esta diseñado por Dios, ser mucho más complejo, que ese cerebro y así con todo lo existente en este universo, imbricado en su complejidad por la mente superior del Dios creador. Convicción intima, por razonamientos hechos con mi razón a mi cerebro, que se sabe creado y subordinado a su Dios creador y sólo soporte material e interfaces entre mi alma y mi cuerpo. Un ejemplo de este hecho lo encontramos en los casos de posesiones demoníacas, donde ciertos espíritus se hacen con el control del cuerpo desplazando a su propietario legítimo. La materia de mi cerebro, aún estructurada en tal, sigue siendo tan inconsciente como toda materia. Pasiva, inerte en sí, solo dinámico de tránsito, órgano de un ser vivo.

No sale ningún átomo, compuesto, cuerpo, ser vivo, por la unión de simples partículas, hace falta el Ser que forme esa complejidad, Dios.

Las cosas no se explican por sí mismas, en su existencia. Ni se explica por si misma, la dinámica en la que existen las cosas. Tanto las cosas como su dinámica, han de tener su razón fuera de sí. Y fuera de sí, en un Ser Creador, volitivo, intencionado, finalista. Dios.



LAS CUALIDADES DE DIOS

La Causa de este universo, está fuera de este universo. Es lo lógico. Pero no resulta fácil identificarLa. En principio Su naturaleza ha de ser lógicamente, totalmente distinta a todo lo conocido en este universo. Ya que al ser este universo creación Suya, debe de ser de cualidades, dimensiones, atributos, distintos a lo que vemos aquí, creados por Él, de otra naturaleza que Él.

Decir que es un Ser espiritual, más que identificarle, lo que hace es precisamente, separarle de tener una naturaleza material, como la que observamos en este mundo. Porque algo espiritual, sin materia, no lo conocemos: En este mundo no existe. Lo decimos precisamente por contraposición a lo que conocemos de este universo, para lo existente en otro universo, otro estado, otra existencia, otra naturaleza.

Es deducible lógicamente "la existencia de una Causa de este universo fuera de él". Pues a eso es a lo que se llama Dios. Y si es fuera de este universo, en principio, vamos a sustraerle el que tenga lo que observamos en este universo, pensémosle atemporal, amaterial, amasijo, energético, aespacial, a… dado que todo esto es creación Suya.

El núcleo de este tema es sobre la existencia de Dios. Sobre como es, ya resulta imposible concretarlo. Es tan inmensamente superior al hombre, que no se puede saber. Sólo unos finos hilos (pero sólidos) permiten conocer Su existencia en existencia superior, Su poder de poder superior, Su inteligencia de inteligencia superior, Su voluntad de voluntad superior, Su intencionalidad en una intencionalidad superior, …y así todo.

En este universo, todo tiene unas cualidades de tiempo, materia (que todavía no se ha visto en el fondo) u ondas, campos, energía… con un principio, esto es: no eterno y que su causa -Dios- es atemporal y de unas cualidades esencialmente distintas.

Ese Dios causa del universo, existente en la atemporalidad, evidentemente ha de tener una mente, una inteligencia, una voluntad, una finalidad…. Pero no como las que nos vemos en nosotros, sino en grado sumo, serán de una cualidad muy superior, de las cuales las nuestras deben de ser una palidísima sombra. Y si le doy los nombres de inteligencia, mente… no debiera, ya que todos los atributos de Dios, son de una cualidad y potencia, que citarlos así, es sólo para entendernos en nuestra expresión, para poder comunicarnos entre nosotros sobre lo que tratamos de hablar.



El hecho de que veamos obras, como cuadros, esculturas, monumentos, autos, aviones, cohetes, radios… que no tienen nada material de sus creadores, solo la obra, que son de naturaleza completamente distinta, es lo que podría lógicamente hacerse extensible a Dios y al universo. Por tanto Dios es imaginable en consecuencia de naturaleza distinta a las de este universo de tiempo, espacio, materia, energía...

Existe la posibilidad de caer en el panteísmo y afirmar que todo es Dios, que si alguno de los atributos de Dios, está presente en este universo, ya no existiría distinción entre el universo y Dios y Dios sobraría. ¿Algún ser humano es Dios? ¿Son las piedras creadoras, o los animales, o lo cósmico? Incluso los cosmólogos le dan un principio al cosmos. Por lo tanto es deducible la distinta naturaleza y radical esencia entre Dios y el universo.

CONCLUSIÓN

La premisa, no es que nada existe sin causa. Es que NADA DE ESTE UNIVERSO, existe sin causa. Y hablamos del universo que nos rodea y en el cual estamos inmersos, con su espacio, materia, tiempo y energía Y aparte de él, existe al menos Dios, porque es necesario, para que exista este universo, como su Creador. Por tanto Dios no está incluido en las cosas que necesitan causa.

La demostración de la existencia de Dios, es que es un Ser necesario, para la creación y conservación de este universo. En defecto de Dios, es que admitimos la existencia eterna de este universo o su aparición de la nada.

La materia de este universo, no puede crearse a si misma y está sometida al tiempo y necesita creación. Y que tiene un principio en el tiempo y con el tiempo lo dice la Astronomía, la Cosmología y la Astrofísica. Datado en unos 15.000 millones de años. La cifra en un futuro, podrá variar pero lo esencial es que haya un principio finito y no sea infinito.

La pirueta mental, (porque va en contra de todo lo observado), del universo incausado, es una postura filosófica muy reciente, acompañada de connotaciones nefastas para el ser humano como persona, en su sociedad, en su economía y en su país.

Conduce a la angustia vital, desesperación, suicidio (se pueden citar nombres famosos), depresión, alineación, nihilismo, vacío existencial…

Los filósofos creadores de esas filosofías, han vivido en esos estados. Pero ésto sólo lo decimos, no como el núcleo de nuestro debate, sino como el marco en que se da el pensamiento acausal.



Por poner un ejemplo archiconocido, citamos a Marx y su famosa frase "la religión es el opio del pueblo". El pensamiento marxista produjo un sistema politico-económico, el comunismo, que ha quebrado estrepitosamente en sólo 75 años, dejando tras sí una estela de 90 millones de muertos.

La creencia en Dios, ha hecho que los judíos tras 2000 años de diáspora, hayan creado el estado de Israel.

Alrededor hay muchos seres humanos, todos tienen su filosofía de vida, todos se han planteado el ¿De donde vengo? ¿Para que vivo? ¿Adónde iré?, pero sólo un tanto por ciento pequeño de ellos son científicos. Es más muchos temen las bombas que la ciencia creó, ven los experimentos genéticos en muchos aspectos con horror, la capa de ozono disminuyendo por las emisiones de los fluoruros, creados en los laboratorios químicos… no ven claro su futuro, ni el de sus hijos, ni el de la especie humana y andando al filo de las dos vertientes creadas por la ciencia -prosperidad y muerte-, filosofan, pensando de que lado caerán.

La ciencia como todo acto humano, es dual como las partículas cuánticas, su uso puede ser moralmente bueno o malo, es decir que no estamos en contra de la ciencia, que procuramos entender, pero es cuestionable su uso en uno u otro sentido. Es más, dudamos de su buen uso, sólo con el referente humano.

El respeto hacia los demás, los valores absolutos positivos, conllevan un altruismo que solo en las religiones, con su esperanza de vida trascendente a la muerte, con referencia en Dios, pueden conseguir.







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